No hables. No digas
nada. Sé que no quieres nada conmigo, pero ambos disfrutamos de los encuentros
físicos. No hablo de amor. No hablo de sentimientos. Ambos estamos claros que
no eres capaz de amar. Hablo de pasión. Hablo de deseo. Me encantas y algo te debo gustar a ti. Espero que entiendas que lo que deseo de ti es
tu cuerpo y nada más. No me importa si quieres a otra. Estoy
segura que ella no te va a tratar como lo haría yo. Te lo doy
todo. Seamos honestos, cuántas mujeres estarán dispuestas a darte lo que le
pidas sin pedir ellas nada más a cambio que tu cuerpo. No quiero nada, sólo
sentirte sudar junto a mí en tu cama.
No tenemos nada en
común. No tenemos de qué hablar. Sería sólo sexo y silencio. Quien no querría
eso? Sabes bien que no soy de las que reclaman y se otorgan
derechos que no son suyos. Te doy tu privacidad. Tienes derecho a
ella. No me debes nada. No espero nada de ti. Sólo quiero sentirte. Esto es
sólo una atracción intensa sexual. No hay más que buscar. Eres el hombre
con el que quiero estar y punto. No tienes que arrepentirte. Es cuestión
de estar y ya. Es cuestión de un polvo. No te tienes que sentir
mal por nada. Nadie se tiene que enterar. Somos adultos. Nadie tiene que
meterse en eso.
Piensa, tú junto a mi
cuerpo, moviéndose rítmicamente como una canción, sintiendo sólo placer. Sin
preocupaciones. Me pegas a la pared, me besas, te beso, te toco, me tocas. La
luz tenue, para ver lo necesario. Sería intenso. No me lo niegues. Sabes que
sí. Me puedes morder, halarme el pelo, lo que quieras. Lástima que tengas
tantos escrúpulos. Sería una cosa épica esto que me imagino. Pero supongo que
aún no entiendes el concepto de divertirse con una persona especial, con una
mujer que está dispuesta a no reclamar nada. Si algún día quieres, y
estoy dispuesta aún, me avisas. Nadie se tiene que enterar J
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