domingo, 19 de febrero de 2012

ROMANCE-- Gautier benítez

Este poema me lo recitó un viejito en mi trabajo un día. No soy muy fanática de la poesía pero, una vez me puse a leerla, me volví adicta a ella. Este poema es hermoso. Se desborda en amor, y dolor. Me encanta. Espero que lo disfruten.


ROMANCE
I

Hermosísima Cacica
de los montes tropicales,
la de la negra melena,
la de los ojos muy grandes;
tres lunas ha que te busco
par la orilla de los mares,
por la cima de los montes,
por el fonda de los valles.

Al no verte en el areito
ni en la choza de tus padres,
ni en el baño que cobijan
pomarrosas y arrayanes,
murió la risa en mis labios,
y de verter llanto a mares,
pierden su brillo los ojos
que reflejaron tu imagen.

Mis guerreros ya no tocan
caracoles y timbales,
y temerosos me siguen
sin atreverse a mirarme;
que a todo el mundo pregunto,
y no me responde nadie,
¿do está la hermosa Cacica
de los montes tropicales,
la de la negra melena,
la de los ojos muy grandes?


II

Le he prometido a quien diga
el lugar do puedo hallarte,
la mitad de la cosecha,
la mitad de mis palmares,
mi castillo de Cacique,
el que heredé de mis padres,
hecho con oro del Yunque
sin liga de otros metales;
mis más hermosos aretes,
mis más hermosos collares
y con mi carcaj de concha
embutido de corales,
mis flechas más aguzadas
y mi arco de más alcance.

Los ancianos de la tribu
quieren el mando quitarme
porque dicen que el Cemí,
de rigor haciendo alarde,
me ha convertido en un niño
que nada entiende ni sabe,
que el jugo de la tebaiba
ha emponzoñado mi sangre.

¿Qué me importan las riquezas?
Los honores, ¿qué me valen
si no he de verte a mi lado,
si conmigo no las parte
la hermosísima Cacica
de los montes tropicales,
la de la negra melena,
la de los ojos muy grandes?


III

¡Oh!, ¡quién sabe si el Caribe,
como las marinas aves,
con alas de la tormenta
cruzó de noche los mares,
y en las playas de Borinquen
movió sus huestes falaces
como serpientes astutas,
como zamuros cobardes,
si hora gimes en prisiones
muy lejos de tus hogares,
y si mi nombre pronuncias
en medio de tristes ayes!

Si así fuera... por las playas,
por los montes y los valles
sonaran en son de guerra
caracoles y timbales;
y si piraguas no hubiesen
o los vientos me faltasen,
al frente de mis gandules
cruzara a nado los mares,
cayendo sobre esa tribu
y bañándome en su sangre,
como cae el guaraguao
sobre paloma cobarde.

Pues diera fuerza a mi brazo
y fortuna en el combate
el nombre de la Cacica
de los montes tropicales,
la de la negra melena
la de los ojos muy grandes.


IV

Mas, ¡ay!, si mi amor olvidas
como el yagrumo variable;
si has dejado que otros ojos
con sus miradas te abrasen,
que otras manos te acaricien
y que otros labios te llamen.

Si oculta en la verde gruta
al declinar de la tarde,
borras mis ardientes besos
con los besos de otro amante...,
pues sabes que en ti no puedo
de tus traiciones vengarme;
permita el cielo, Cacica,
que en el próximo combate
caiga sin honra ni gloria
y que el pecho me traspase
una flecha de Caribe
mojada con el curare;
que al fin por tu amor muriendo
tal vez llegues a llorarme,
hermosísima Cacica
de los montes tropicales,
la de la negra melena,
la de los ojos muy grandes.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Breve Historia Patética


            Me encanta ver estas comedias románticas donde siempre hay un final feliz y los novios y las amigas siempre tienen todo lo que necesitan al final. Sueño con ese final todo el tiempo. Me imagino ese chico volviendo a mí diciéndome que fue un error alejarse y que siempre me ha amado y no sé qué más. Pero entonces vuelvo a la realidad y mi corazón se vuelve a romper. Trato de no pensarlo pero ese estúpido no sale de mi mente.
           
Dicen que un clavo saca a otro clavo. Error. Ese clavo no hace tres carajos para hacerte olvidar a esa persona. Llegué a pensar que sí, pero me equivoqué. Ese nene está ahí en el centro de mi pecho y no hay cómo sacarlo. Él tiene una forma de ser única que nadie puede igualar. Tiene mil defectos y a veces no lo soporto pero no me lo puedo sacar de mi cuerpo, de mi mente. Siempre que conozco a alguien nuevo me doy cuenta casi automáticamente de que no es para mí. Mi corazón sigue con ese idiota.
           
Lo más cabrón de todo es que no me consigo ni a uno que valga la pena. Desde que este anormal me rompió el corazón, he salido con tres hombres. El primero, bien chévere, primo de mi amiga, es un palgo malo. Salimos por un mes más o menos y me alejé porque salía con otras mujeres. Lo que hice para alejarlo de mi fue decirle que estaba desarrollando sentimientos por él. Funcionó como magia. No supe más de él por como un mes o dos. Luego de eso nunca fue lo mismo. Ese muchacho salía con varias nenas y eso no es lo que me interesa.

Luego me añadió este extraño a Facebook. Lo acepté en mi cuenta pública y hablábamos bastante. Entonces nos encontramos un día y honestamente me cayó muy bien. Se veía responsable y buena gente. Pero tenía un gran defecto. Bueno, dos. El primero era que tenía un carrito de hot dogs justo donde trabajaba el padre de mi hija. Lo que me hizo pensar que era un truco para joder conmigo. Porque qué casualidad que un tipo que nunca me había visto me añade en Facebook de la nada y resulta que conocía al padre de mi hija. El otro defecto que tenía era un poco más personal. No voy a hablar de eso ;)
           
Luego de eso aparece en mi vida otro muchacho. Éste se veía muy bien. Tenía una hija, un trabajo, era responsable y esas cosas. Todo iba perfecto. Y de repente me doy cuenta que no es del todo honesto. Tiene otra mujer! Bueno en todo caso yo era la otra. Me parece que la mujer de él, la madre de su hija no había salido del todo de su vida como él me había asegurado.
           
Lo más brutal de todo es que ninguno se comparaba para nada con el sángano que me tiene la cabeza loquita. Sí, en cierto momento llegué a pensar que podían ser los que me lo iban a quitar de la mente, pero poco a poco fueron demostrándome que no valían para nada la pena.
            
Entonces me encuentro en la misma situación del principio; frustrada, enamorada de un gran chico que tiene una forma de ser increíble aunque nadie vea lo que yo veo en él, pero que no me quiere a mí. Tratando de olvidarme de todo lo que recuerdo de él. El nene ese estúpido me hace sentir en el cielo cuando estoy con él. Pero el sabor amargo que deja su huída es veneno para mi corazón.