jueves, 8 de diciembre de 2011

Esperanza sin Base ni Fundamento


Te has encontrado en una situación en la que no estás de acuerdo con la opinión de una persona pero no te atreves a decírselo por temor a molestarla u ofenderla? Es lo que me ha estado pasando últimamente con alguien que es cercano a mí. Esa persona tiene hermosos sentimientos pero creo que no ha madurado lo suficiente como para ver las cosas de manera objetiva. No digo que mi persona sea la más madura, de hecho, creo que necesito madurar muchísimo. Creo que me encuentro en pañales, pero también pienso que puedo ser bastante objetiva con respecto a varios temas.
            No me encuentro segura de que esté siendo clara. A lo que me refiero es, por ejemplo, en una situación hipotética que una mujer ama a un hombre pero ese hombre no vale ni un centavo, mi ser querido se molesta porque piensa que es ridículo que esa mujer pueda amar a ese hombre que, digamos que la rechaza o no la trata del todo bien. En la opinión de mi ser querido es culpa de la mujer por exponerse a la situación. O sea, opina que el hombre es un cabrón pero que la solución simple a ese problema es que ella se dé su lugar, que se retire de la relación por su propio bienestar.
            Entiendo su punto de vista pero también entiendo que la mujer no pueda alejarse del desgraciado. Lo ideal y lo lógico sería que ella se alejara instantáneamente, pero hay veces que no podemos, como mujeres alejarnos. Llámala masoquista, pero es su naturaleza. Como mujer me identifico con alguien así porque sé que es difícil darse por vencido. Siempre está la esperanza que, si se intenta una vez más puede ser que sea diferente. Está la esperanza de que las cosas hayan cambiado desde la última vez.
            Ese ser querido mío cree que soy una ilusa por pensar de esa manera, y lo más probable tenga razón, pero prefiero ser una mujer con esperanza que una infeliz resignada. Lo más horrible del mundo debe ser no tener esperanzas. Levantarte todos los días con la frustración de que lo que más quieres en tu vida no va a suceder debe ocasionar un dolor atroz.  Así que me quedo con mi esperanza, aunque sin bases, pero feliz. 

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