Esto fue un
sueño que tuve el sábado. Fue raro y
muchas partes no hacen sentido. Traté de escribirlo lo mejor posible pero se me
olvidó la mitad de los detalles mientras escribía.
Me acabo de tomar una siesta de
dos horas. El sueño que tuve estuvo de que súper raro. Era medio nasty pero
pues estuvo gufiao. Comencé en un baño de estos que hay en las escuelas para
bañarse después de la clase de educación física pero era común para hombres y
mujeres. Los cubículos tenían el rotito este para meter el pipí. Bueno me
estaba duchando cuando veo un pene grandísimo en mi espacio. No lo pienso dos
veces y me arrodillo de espaldas a la pared para sentir el placer. No tenía ni
idea de quién era el que me lo estaba metiendo pero se sentía increíble. Si,
sentía todo lo que hubiese sentido si hubiese estado sintiéndolo en la vida
real. Pero me encantaba el hecho que estaba en un baño público expuesta a que
cualquiera me viera. Sé que van a pensar que eww qué carajo me pasaba, pero ¡no
sé! ¡Era un sueño! ¿Cómo voy a controlar lo que pasa en mi sueño? Bueno la cosa
es que mientras estoy en la gloria, aparece en mi espacio del baño una muchacha
que al parecer fue atraída por el ruido o el movimiento. No tengo idea. Se para
en la entrada de mi cubículo (que de repente no tiene cortina) y se me queda
mirando mientras le doy con mis nalgas a la pared de madera. Obviamente que
tengo que parar un momento a ver qué pasaba. Ella me pregunta con la mirada qué
estaba pasando. Le explico lo que estoy haciendo de lo más tranquila como si
eso fuese algo que uno hace todo el tiempo.
Cuando
miro a donde estaba mi pipí mágico resulta que él lo está tratando de sacar del
hoyito pero que está tan hinchado que no sale. Lo ayudo a que lo saque y
después de varios intentos salió. El muchacho salió de su baño y fue a tener al
mío. Ya yo estaba misteriosamente vestida. Él me abraza y sigue caminando
conmigo. Mi impresión al verlo fue que no era del todo mi tipo de chico
físicamente pero estaba lindo. El problema era que aunque en la vida real me
molesta que los hombres sean cabrones de irse tan pronto tienen sexo, en mi
sueño yo no tenía interés de andar con este muchacho atractivo pero que no me
interesa. Sigo con él y examino su apariencia. Una de las primeras cosas que le
miro a un hombre siempre son las manos. Y mi sueño no fue la excepción. Para mi
desmayo las tenía horribles e insistía en echarme el brazo. En un momento las
tuvo lo suficientemente cerca de mi cara para darme cuenta que apestaban. Él se
dio cuenta de la cara que hice y se disculpó conmigo porque sabía que sus manos
apestaban. Le pregunté por qué y me dijo que en el trabajo usaba unos guantes
que lo hacían sudar mucho y causaba olor a sicote.
Cuando
salimos del baño común, fuimos a tener a un restaurante tipo sport bar. Se
supone que estábamos en Logan’s pero no se parecía en absolutamente nada. No sé
si comimos o bebimos o qué hicimos. La cosa es que al salir de “Logan’s” la
calle a la que fuimos a dar era como estilo Río Piedras con edificios como
sucios. El novio nuevo de manos apestosas no estaba. Se desapareció. De repente
me encuentro hablando con unas nenas como de intermedia que tenían que regresar
a la escuela pero estaba lloviendo. Les dije que no se preocuparan que yo tenía
una guagua pública, que las llevaba. Fui a buscar mi guagua pero tengo que dar
una mega vuelta. Y honestamente no me pregunten cómo pero mi guagua de repente
estaba dentro de un edificio y se calló por las escaleras. Mágicamente me salí
a tiempo y No caí en el río que se había formado a causa de la lluvia. Cuando
salgo del edificio que se comió mi guagua pisa y corre me encuentro en otra
calle de Río piedras pero está tan inundado que ha y un carro como de los ’70 u
’80 navegando en círculos con un señor borracho adentro dormido. Sigo caminando
buscando las nenas que tenía que darle pon pero entonces me encuentro con el
nene novio mío desconocido.
Seguimos
caminando calle abajo para entrar en un edificio viejo raro porque íbamos a una
fiesta en la azotea de ese sitio. Era de suma importancia que llegara a la
fiesta. No sé por qué razón, pero necesitaba llegar lo antes posible a la
azotea de ese edificio. Las escaleras que tengo que subir eran bien raras
porque había que brincar para subir. No sé cómo explicar bien las escaleras
pero había un precipicio en el que casi caigo pero pude mantener el balance.
Entonces justo cuando voy a llegar a la tan ansiada fiesta, suena mi celular.
Era Darko para decirme que fuera pa’ su casa a beber. Agradezco la invitación
aunque fue en el momento menos indicado. No pude entrar a la fiesta. Nunca supe
qué era lo que se celebraba.
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