lunes, 12 de diciembre de 2011

Sueño raro


Esto fue un sueño que tuve el sábado. Fue raro        y muchas partes no hacen sentido. Traté de escribirlo lo mejor posible pero se me olvidó la mitad de los detalles mientras escribía.
Me acabo de tomar una siesta de dos horas. El sueño que tuve estuvo de que súper raro. Era medio nasty pero pues estuvo gufiao. Comencé en un baño de estos que hay en las escuelas para bañarse después de la clase de educación física pero era común para hombres y mujeres. Los cubículos tenían el rotito este para meter el pipí. Bueno me estaba duchando cuando veo un pene grandísimo en mi espacio. No lo pienso dos veces y me arrodillo de espaldas a la pared para sentir el placer. No tenía ni idea de quién era el que me lo estaba metiendo pero se sentía increíble. Si, sentía todo lo que hubiese sentido si hubiese estado sintiéndolo en la vida real. Pero me encantaba el hecho que estaba en un baño público expuesta a que cualquiera me viera. Sé que van a pensar que eww qué carajo me pasaba, pero ¡no sé! ¡Era un sueño! ¿Cómo voy a controlar lo que pasa en mi sueño? Bueno la cosa es que mientras estoy en la gloria, aparece en mi espacio del baño una muchacha que al parecer fue atraída por el ruido o el movimiento. No tengo idea. Se para en la entrada de mi cubículo (que de repente no tiene cortina) y se me queda mirando mientras le doy con mis nalgas a la pared de madera. Obviamente que tengo que parar un momento a ver qué pasaba. Ella me pregunta con la mirada qué estaba pasando. Le explico lo que estoy haciendo de lo más tranquila como si eso fuese algo que uno hace todo el tiempo.
            Cuando miro a donde estaba mi pipí mágico resulta que él lo está tratando de sacar del hoyito pero que está tan hinchado que no sale. Lo ayudo a que lo saque y después de varios intentos salió. El muchacho salió de su baño y fue a tener al mío. Ya yo estaba misteriosamente vestida. Él me abraza y sigue caminando conmigo. Mi impresión al verlo fue que no era del todo mi tipo de chico físicamente pero estaba lindo. El problema era que aunque en la vida real me molesta que los hombres sean cabrones de irse tan pronto tienen sexo, en mi sueño yo no tenía interés de andar con este muchacho atractivo pero que no me interesa. Sigo con él y examino su apariencia. Una de las primeras cosas que le miro a un hombre siempre son las manos. Y mi sueño no fue la excepción. Para mi desmayo las tenía horribles e insistía en echarme el brazo. En un momento las tuvo lo suficientemente cerca de mi cara para darme cuenta que apestaban. Él se dio cuenta de la cara que hice y se disculpó conmigo porque sabía que sus manos apestaban. Le pregunté por qué y me dijo que en el trabajo usaba unos guantes que lo hacían sudar mucho y causaba olor a sicote.
            Cuando salimos del baño común, fuimos a tener a un restaurante tipo sport bar. Se supone que estábamos en Logan’s pero no se parecía en absolutamente nada. No sé si comimos o bebimos o qué hicimos. La cosa es que al salir de “Logan’s” la calle a la que fuimos a dar era como estilo Río Piedras con edificios como sucios. El novio nuevo de manos apestosas no estaba. Se desapareció. De repente me encuentro hablando con unas nenas como de intermedia que tenían que regresar a la escuela pero estaba lloviendo. Les dije que no se preocuparan que yo tenía una guagua pública, que las llevaba. Fui a buscar mi guagua pero tengo que dar una mega vuelta. Y honestamente no me pregunten cómo pero mi guagua de repente estaba dentro de un edificio y se calló por las escaleras. Mágicamente me salí a tiempo y No caí en el río que se había formado a causa de la lluvia. Cuando salgo del edificio que se comió mi guagua pisa y corre me encuentro en otra calle de Río piedras pero está tan inundado que ha y un carro como de los ’70 u ’80 navegando en círculos con un señor borracho adentro dormido. Sigo caminando buscando las nenas que tenía que darle pon pero entonces me encuentro con el nene novio mío desconocido.
            Seguimos caminando calle abajo para entrar en un edificio viejo raro porque íbamos a una fiesta en la azotea de ese sitio. Era de suma importancia que llegara a la fiesta. No sé por qué razón, pero necesitaba llegar lo antes posible a la azotea de ese edificio. Las escaleras que tengo que subir eran bien raras porque había que brincar para subir. No sé cómo explicar bien las escaleras pero había un precipicio en el que casi caigo pero pude mantener el balance. Entonces justo cuando voy a llegar a la tan ansiada fiesta, suena mi celular. Era Darko para decirme que fuera pa’ su casa a beber. Agradezco la invitación aunque fue en el momento menos indicado. No pude entrar a la fiesta. Nunca supe qué era lo que se celebraba.

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