miércoles, 14 de septiembre de 2011

El amor es una mierda


                Tanta mierda que hablas. Tanto que me dices cosas sexy y bonitas. Eres igual a los demás. Pensé que tal vez eras diferente pero me equivoqué. Lo más cabrón es que me lo advirtieron y yo lo pasé por alto. No puedo asimilar que una persona pueda estar con múltiples chicas a la vez y hablarle a cada una como si fuese la única. No sé cómo lo haces. Yo que no puedo ni mirar otro hombre si estoy con uno en específico. Eso se llama respeto y no puedo evitar tenérselo a un ser humano. Pero ya veo con qué tijera fuiste cortado y comprendo que soy una pendeja por querer pensar que quizá eres un buen hombre.
                Me mientes con facilidad y me haces desconfiar. No me agrada estar con una persona así porque mi cerebro tiene que funcionar más de lo usual. Y aunque me gusta pensar y evaluar las situaciones, me cansa tener que convencerme que cada palabra que me dices es una mentira. Es una lucha bien cabrona interna que tengo con mi cerebro que está preprogramado para asumir que lo que una persona me dice es cierto. Porque es como yo actúo. No acostumbro a mentir y sin querer asumo que los demás son iguales. Pero veo que no es así.
                Diferentes experiencias me han hecho entender que la gente es bien cabrona y distintos detalles me han llevado a entender que tú particularmente eres un cabrón. Pero yo estoy un paso adelante. Piensas que te creo y que me tienes  en la palma de tu mano cuando, en realidad, yo sé tus trambos y conozco tus mentiras. De todo lo que he podido ver lo único que realmente me entristece es que eres tan mentiroso, y lo haces de tal manera que no puedo discernir entre tus palabras reales y tus mentiras. Por eso me veo obligada a asumir que TODO lo que me dices es mentira. Menos mal que me di cuenta antes de hacer un ridículo. No sería justo hacer el ridículo dos veces corridas.
                Pero esto tiene un lado positivo. Estas experiencias amargas que he vivido recientemente me hacen ver que el ser humano es una caja de sorpresas y que no estoy tan mal como yo pensaba. Hay gente más confundida y más truquera en el mundo. Por cada cuatro hombres que conozco, tres mienten y uno es honesto y te dice que no quiere nada serio. Ese es en mi opinión el más que vale. Porque es honesto y puede ser pana.
                Lección aprendida: No te enamores. Vive como si no hubiese mañana y no dejes perder una oportunidad. No importa lo que sientas, mantén la cabeza fría y NUNCA te ilusiones. El dolor es menor por no poderte ilusionar que por ilusionarte y caerte de la nube. Siempre va a doler pero después de un tiempo es una sensación con la que aprendes a vivir.
Siendo honesta, me entristece saber que no tengo prospectos positivos a tener una relación estable. Me duele el corazón al verme obligada a aceptar que no existen esas relaciones con las que una sueña. Soy mujer y tengo mis anhelos, pero me veo obligada a aceptar que son sólo fantasías y que nunca van a pasar.  En este momento me siento encojoná por eso, pero supongo que ya mismo se me pasará.

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