sábado, 27 de octubre de 2012

Al Amor...

Amor... Ven. Acércate. Llega a mí. No seas escurridizo. Anda. No te arrepentirás. Te aseguro que seré buena. Te nutriré. Te cuidaré. Como la inocencia del primer beso. Te cuidaré como cuidan las ballenas a sus críos. Te defenderé como defiende la leona a sus cachorros. Mantendré tu inocencia con el fuego de mi interior. Ese fuego que arde pero no consume. Tengo tantos deseos de disfrutarte!

Prometo no dañar tu esencia. Prometo hacerte crecer. Prometo no dejar que te extingas. Como las lámparas eternas que no se extinguen en el vaticano. Como la esperanza de quien sueña con el mañana. Serás mi vida. No te defraudaré.

No acepto cómo te me escabuyes. Te necesito. Es algo necesario en mi vida. Pero amor, siempre me evitas. Siempre te paseas frente a mí y te veo sacarme la lengua. Te siento tan cercano pero a millas de distancia. Te odio por eso. Pero te amo. Te extraño.

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