Vivimos en una
sociedad machista. Si la mujer se acuesta con muchos hombres, es puta. Si el
hombre se acuesta con muchas mujeres, es el héroe de los panas. Se dice que “La
que bebe, fuma y la que fuma, chicha”. Y del hombre, se dice algo
así? Les informo que bebo, fumaba y me encanta chichar. Pero no porque bebo,
fumo o chicho. Es estúpido. Me encojona ese refrán porque hace a la gente
vernos como putitas o como algo remplazable. En el trabajo, al ser mujer, hay
veces que recibimos trato especial. No nos dejan levantar lavadoras o muebles
porque “es demasiado peso para una dama”. Cuando salimos en una cita, el hombre
se siente con el deber de pagar la cuenta. Mira, eso es ridículo. Mi amigo
Quija me dice que soy una feminista mala. ¿ Pero, en serio soy feminista porque
creo en la igualdad de género?
Eso de chichar… Soy una mujer de 24 años, criada
en la era moderna. Al igual que el sexo masculino, nosotras también tenemos
necesidades físicas. No tengo una
pareja. Legalmente, aún soy casada, aunque el padre de mi hija y yo llevamos
más de un año separados. Y si me interesara la celibacía me hubiese metido a
monja. Una puta es una mujer que se dedica a brindar sexo por dinero. Nunca lo
he hecho así que se pueden callar la boca los que estén hablando. Como dije,
tengo necesidades y no tengo pareja. No le veo nada malo a tener un “fuck buddy”.
El deseo sexual es como el hambre o el sueño. Es una necesidad física que
necesita ser satisfecha porque si no, tiene consecuencias. Sin sexo no hay vida
plena. No digo que tengo un “fuck buddy” pero si en algún momento llego a tener
uno, bueno. Ya saben. A criticar pal carajo.
En mi trabajo anterior, que era en una
mueblería, la gran mayoría de mis compañeros eran hombres. Como el trabajo de
esa compañía es uno físicamente arduo salen mejor con el “sexo fuerte” como mayoría.
Y no les discuto que en promedio el hombre es físicamente más fuerte que la
mujer. Sí, un hombre más flaco o bajito que yo tiene más fuerza física, pero no
necesariamente más resistencia o stamina. Cuando comencé a trabajar allí los
muchachos no me dejaban mover casi nada. Ya para mis últimos días me dejaban hacer lo
que fuese porque les demostré que el hecho de ser mujer no me impide realizar
mis obligaciones laborales. No me molesta en el sentido de que me encojona. Sé
que lo hacían por ser caballerosos, y respeto eso porque en nuestra sociedad
eso es símbolo de honor. Me incomodaba
porque soy una persona a la que le gusta hacer las cosas por su cuenta y si no
es necesario no pido ayuda. Los muchachos son mis amigos y los quiero un
montón. Ya después que se acostumbraron a mí me trataban como si nada. Hablaban
de lo que fuese sin escrúpulos y eso me encantaba. De ellos aprendí muchas
cosas de “hombres” que nosotras las mujeres “no sabemos”.
Otra cosa de nuestra cultura que me incomoda es
cuando salgo en una cita o algo así el muchacho se siente con la obligación de
pagar la cuenta. Hay veces que acepto que me paguen porque hay hombres que lo
tienen que hacer. No les gusta de otra manera, y si estoy demasiado pelá pues
no insisto mucho. Pero me incomoda que me paguen. Son pocos los hombres con los
que he salido que me han pagado la cuenta. Y siempre me he asegurado de
devolverles el detalle. Díganme lo que quieran. No me gusta. Me incomoda porque
después existe la posibilidad de que ese hombre se sienta con derecho de
algunas cosas porque me pagó el cine. Ya habíamos establecido que no me
prostituyo. Los que me han pagado en alguna ocasión, yo les he pagado en otra.
Si soy feminista o no, no se. Supongo que
depende de lo que la sociedad decida. Vivo en con el resto de las personas y
estoy sujetas a las reglas de “moral” de este país. No sé si alguien comparte
mi forma de ver las cosas pero estoy clara en una cosa. No voy a dejar de
verlas de otra manera. Somos tan capaces como los varones. Tenemos las mismas
habilidades. Unos tenemos otras más marcadas que otros. Pero eso no cambia la
realidad. Amo ser mujer. Pero también amo compartir con los muchachos como “panas”
y que hablen de lo que sea conmigo. Me gusta que me traten igual que cualquier
otro cabrón por ahí. No se.

Definitivamente eres feminista y te apoyo. porque porque yo también lo soy.
ResponderEliminarVisita mi blog:
www.queestafemodaenpuertorico.com
Cuando tu dices que cuando te pagan tu te aseguras de pagarle en otra ocasión, ¿te refieres a lo que estoy pensando? ¡Sí!, tu dabes a lo que me refiero. ¡Jajaja!
ResponderEliminarEs cierto. Muchas mujeres que dicen ser feministas como quiera se van por el lado de que "como soy mujer me tienen que pagar". Mere… yo siempre he compartido los gastos de lo que sea. No me molesta que me paguen de vez en cuando, ¡jajaja!
No se que estas pensando. Honestamente. Sabes que hay veces que me tienes que dibujar un mapa. Pero si, si por ejemplo voy al cine o algo y él insiste en pagar la taquilla, lo dejo. Luego yo pago el popcorn o algo asi. jajaja Pero que estabas pensando? me perdí
ResponderEliminarQue le pagas en calne, qué va ser? Jajaja!
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