Al momento de verte mi piel se eriza. Es una sensación extraña. Mi
sistema circulatorio comienza a correr en high y mis extremidades se ponen
frías. El contacto con tu piel hace que pierda mis capacidades motoras y el
deseo me controla. Nada importa en el mundo salvo el deseo que siento de
tocarte, de besarte, de tenerte a solas. Tu cuerpo, sudando junto al mío
tocándonos. Tú besándome haciéndome sentir esas sensaciones extrañas intensas
en mi cuerpo. De tan sólo imaginarlo siento escalofríos y comienzo a sudar. La
tensión que se forma en mi cuerpo, el temblor al verte y no tocarte. El deseo
de detener el tiempo y hacer que nadie se dé cuenta de que estamos ahí. En
momentos como ese no me importa dónde estamos, sólo quiero sentirte. Es un
deseo intenso que se me hace difícil expresar con palabras.
Mirando tu cara me pregunto qué piensas. Tus muecas me intrigan a veces
y otras me hacen reír. No sé cómo explicar la atracción que siento hacia ti. Tal
vez sea que no hay palabras en mi vocabulario “amplio” para expresar la presión
que se forma en mi pecho al verte. El cosquilleo que siento en mi estómago al
anticipar lo que va a suceder cuando sé que estoy a minutos de encontrarme
contigo.
Cuando no estás te quiero ver. Cuando estás conmigo no te tengo lo
suficientemente cerca. Cada vez que siento tu proximidad, pero no te puedo
tocar me da una calor y un deseo intenso. Siento cómo la sangre se me acelera.
Sí, siento literalmente mi sistema circulatorio acelerarse y siento como mi
cuerpo comienza a funcionar “overtime”.
Cuando finalmente puedo saciar mi sed de ti siento que el tiempo no es
suficiente para complacer mi deseo. Sentir tu piel es como usar una droga. Tu
calor, tus besos, tu s abrazos, son tan satisfactorios aunque a la vez siento
que por más que te bese, te toque no es suficiente. Siento que el tiempo no es
suficiente y una vez más quiero detenerlo. Muero por ese día que por fin pueda
tenerte de nuevo, los dos desnudos, tus manos acariciando mi piel, yo
tocándote. No veo el día en que por fin te pueda tener cerca de mí nuevamente, mirándome a los ojos y saciando mi sed de ti.
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