Ella me dijo que no quería estar más con él, que le daba miedo. Después de la noche aquella nunca había sido igual. Me cuenta que él habla mientras duerme. Que dice cosas perturbantes. Cosas como qué? le pregunto. Ella se limita a cerrar los ojos y respirar hondo. No sé cuánto más pueda aguantar. Esta oscuridad me está matando. Pero sin su cooperación estoy de manos atadas. No tengo idea de lo que sucedió esa noche en la que entaron cinco personas a la casa y salieron sólo dos. El secreto que ambos guardan, que los está matando poco a poco es la barrera para poder ayudarla. La veo tan indefensa, tan asustada y me mata saber que no tengo forma de ayudarla a no ser que me ayude ella a mí a entender.
Por otro lado tengo órdenes claras de eliminar el peligro que ambos representan para mi "jefe". Cómo llegué a esta situación? Cómo fue que llegué a esta encrucijada? Ella no debe representar nada para mí. Pero representa todo. No puedo hacerle daño. Sería dañarme a mí misma.
En mi línea de trabajo he tenido que hacer cosas que, aunque no me enorgullecen, han sido necesarias para el éxito de la misión. Pero lo que demandan de mí en esta ocasión es imposible para mi corazón. No puedo. Mi vida depende de ello, pero simplemente es imposible.
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